17.- Solidarios con los pueblos amazónicos

En el año 2005 las organizaciones de los pueblos indígenas de las provincias amazónicas de Sucumbíos y Orellana convocaron a un paro total con movilizaciones, cierre de carreteras y ocupaciones de pozos petroleros. Este paro fue contra las petroleras y el gobierno demandando que la mitad de las ganancias de las petroleras vaya al fisco, la construcción de carreteras; que el 16% del impuesto a la renta vaya a las poblaciones amazónicas de las dos provincias; más respeto al ambiente y a la naturaleza y otros. El éxito del paro se debió a la organización de los pueblos indígenas, a las alianzas con las organizaciones sociales y al apoyo de la Iglesia Católica. Se logró reivindicar derechos porque se trabajó todos juntos. Desde estas y otras experiencias la Iglesia emprendió nuevas búsquedas para dialogar y buscar alianzas para responder a las necesidades y problemas de los pueblos de la Amazonia.

Preguntas para el diálogo:
1. ¿Por qué es importante la organización, la unidad y las alianzas para defender a vida y los derechos de los pueblos amazónicos y la naturaleza?

2. ¿Por qué la Iglesia católica necesita unificar su trabajo pastoral en la Amazonia?

3. ¿Por qué la fragmentación es un problema de las organizaciones e instituciones que trabajan en la Amazonia?

Programa 17.- Solidarios con los pueblos amazónicos